Tras haber visitado ya varios salones de bodas y haber elegido el que más se os ajusta a vuestros deseos, empezáis a tener que tomar algunas decisiones de más detalle.

Son muchos los temas que tenemos que decidir. Tenemos que decidir dónde oficiaremos la boda, el vestido de la novia y novio, los anillos, el coche de boda, la lista de invitados, las flores, las fotos, los viajes, el menú, el coctail y algunos detalles más. 

 

Pero es cuando vamos a decidir la distribución de las mesas e invitados cuando muchas parejas no saben cómo hacerlo. La mesa presidencial es una decisión importante y desde Restaurante Rascanya os dejamos algunos consejos.

La mesa presidencial ha de ser ante todo visible, es la mesa más destacada y principal de cualquier boda. Será pues importante decidir dónde la ubicaremos y quienes van a sentarse en ella. Por norma general, suele situarse al centro si es redonda o presidiendo el banquete desde un punto del salón.

Los novios eligen qué personas de su entorno se sentarán con ellos el día de la boda a comer o cenar, a compartir de forma más íntima la celebración de la boda. Normalmente no suelen tener ningún tipo de problema, pero para algunas parejas supone un verdadero quebradero de cabeza.

Existen dos tipos de mesas presidenciales. Las mesas presidenciales pueden ser rectangulares o circulares.  Las primeras nos limitan a poder entablar conversación con los familiares o amigos que tenemos sentados a nuestro lado, sin embargo también facilitan una visión perfecta de todo lo que está ocurriendo en el salón. Las mesas redondas tienen menos capacidad de comensales pero facilitan la interacción entre todos los componentes de la mesa.

¿Y cómo elegimos a los que se sentarán en la mesa presidencial?

El protocolo marca que deben integrarla los novios y sus padres y sentados alternados hombres y mujeres. A partir de esta esta mesa, el resto de invitados se irán colocando de más cerca a más lejos según el grado de proximidad afectiva con la pareja de novios.

Pero los  tiempos van cambiando y muchas parejas deciden de otra manera. Cada vez es más usual ver mesas presidenciales compartidas con familiares como abuelos, hermanos, sobrinos, tíos o personas muy próximas a los novios.

Otras opciones que también se dan es sentar en la mesa presidencial al grupo de amigos y hermanos de los novios. Esta opción es muy divertida y aconsejable cuando los padres están separados y existen desavenencias entre ellos. 

En conclusión, las opciones son variadas y todas posibles. Sentiros libres de hacerlo a vuestra manera en la medida de lo posible. Es vuestro enlace y el día más importante de vuestras vidas. Vosotros decidís cuál es la mejor opción para disfrutar este día tan especial.